“Para llegar a mí debes salir de ti”
Cuando me dijo esa frase me quedé impactado.
Tenía la sensación que estaba haciendo todo lo posible por comunicarme bien.
Que me esforzaba en escuchar y en procurar entender.
Sin embargo ella percibía que yo vivía encerrado en mis barreras.
Que tenía miedo a romper mi coraza.
A abandonar ese espacio de seguridad.
A asumir el riesgo de conocerla y enamorarme.
Puede ser que mi autoestima no estuviera en su mejor momento.
Eso puede que explicase mi temor a desnudar mis sentimientos.
Siempre me he sentido muy vulnerable.
Y tengo una relación contradictoria con las sensaciones fuertes.
Por un lado me atraen y por otro me dan miedo.
Puede que sea un cobarde o un inmaduro o ambas cosas a la vez.
Pero una de las ventajas del amor es que te da alas.
Y cuando vuelas se ve todo diferente.
Prestas atención a otros detalles.
Y la vida, sin gravedad y sin corazas, se vuelve más ligera.





